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MONOS VERSUS IMBÉCILES

24 maig

Quizás lo hayan visto, un vídeo que se convirtió en viral a principios de año extracto del programa “Spy the world” de la BBC. En él, un grupo de científicos introduce en una manada de monos langur un animatronic imitando las características propias de los bebés de la especie y capaz de gesticular y emitir algunos sonidos con el objetivo de engañar a la manada.

Uno de los monos siente curiosidad por el “nuevo” y juguetea con él hasta que por error, lo precipita al vacío. De inmediato, baja a socorrer al herido, lo abraza y lo vuelve a dejar con cuidado en el suelo. La tristeza se adueña de la manada, paralizan su actividad para rodear al “fallecido”, se acercan, lo tocan con cuidado intentando identificar algún signo de vida… Asumen la noticia, está muerto, y la toman como cuando uno de los “suyos” muere, se abrazan unos a otros reconfortándose, gimen, sienten el dolor de la pérdida por un recién llegado al que apenas empezaban a conocer… No hay dudas, es EMPATÍA y es tan natural en esta manada de monos, como en los humanos. Nos sucede lo mismo cuando vemos el sufrimiento ajeno y cercano, hay casi siempre (salvo psicopatías) una respuesta emocional.

El lunes pasado en Manchester murieron 22 personas consecuencia de un atentado suicida. Uno no puede ver las imágenes o escuchar las historias sobre las vidas truncadas sin contener las lágrimas y no podemos porque sentimos el dolor como propio. Nos colocamos en la piel de las familias que no volverán a estar completas, de los amigos que no volverán a jugar con aquélla niña tan hermosa y alegre a quien la madre, en el hospital, tampoco volverá a besar. Se establece una nueva comunidad, la de los que lo sentimos, y poco importa que esto haya ocurrido en el vecindario o en un país vecino. Ya existe cierta comunidad cultural entre los países europeos, pero además, el acto de terrorismo, nos recuerda que también somos objetivos, que ya ocurrió en París, o Niza, o Bruselas… Podríamos haber sido nosotros.

Y tratamos de llevarlo, de asumirlo, cuando aparece el “fiscalizador de la empatía” (cargo ejercido por no pocos imbéciles de manual) que suma las muertes, las reduce a un porcentaje y las relaciona con otros porcentajes de otras muertes, por otras causas, en otros lugares, pero igual de tristes y lamentables.

federicoturpeEMPATIA

El fiscalizador, nos reprocha ese sentimiento empático, “Horrorizados por un 1% de las muertes que hay cada día” como si no se pudiera sentir algo sin hacer constar todo lo que se siente y como si un triste porcentaje pudiera ridiculizar las pérdidas y los sentimientos de muchas personas. El fiscalizador, o el imbécil si lo prefieren, se coloca en un plano superior de moral en que ni la proximidad geográfica, ni la cultural son suficiente para sentir las muertes del primer mundo, ni siquiera que la amenaza sea la misma para nosotros, que seamos también objetivos de la misma. Él no siente ni padece la pérdida de un triste mono mientras no se sienta y padezca la de miles de ellos a la vez. Al fiscalizador le importa la cantidad. Él está por encima de las circunstancias de tiempo y lugar,… Va más allá, nos culpa de ellas, se regocija en la idea de que el terrorismo imparte cierto tipo de justicia divina, la que merecemos los que no mostramos el dolor que nos produce que haya niños famélicos cuando vemos a gente desmembrada en las calles de Manchester. Parece pensar “os quejáis de 22 muertos pues venga el terrorismo a daros más”.

Da igual que lo sintamos quizás de la misma manera, con el mismo horror… para los imbéciles, es más importante poder señalar a los demás. Es eso lo que hace, entona un mea culpa colectivo “nos merecemos los atentados” pero en realidad dice, “os lo merecéis, que YO veo más dolor y más lejos”.

EL COMPLEJO DE JUSTINE Y LA IZQUIERDA EUROPEA

19 jul.

maltrato

“¿Bajo qué fatal estrella tengo que haber nacido, me dije, para que me resulte imposible concebir un solo sentimiento de virtud que no sea inmediatamente seguido por un diluvio de males, y cómo es posible que esta ilustre providencia, cuya justicia me gozo en adorar, al castigarme por mis virtudes, me haya ofrecido al mismo tiempo la visión de quienes me aplastaban con sus vicios en la cúspide?…” Justine o los infortunios de la Virtud (Donatien Alphonse François de Sade, El Marqués de Sade).

Pobre Justine, un chica joven virtuosa, guiada por los más altos valores y los más férreos principios; encarnación de la verdad, del compromiso, de la justicia, de alguna manera abnegada, constante, piadosa, generosa, afable, clemente,agradecida…

A ella destinó el Marqués de Sade a sufrir los peores agravios, a ser injuriada y ofendida no sólo en su Fe sino también en su cuerpo en su mítica novela “Justine o los infortunios de la virtud”. Sufrió la traición de quienes más le importaban, de quienes idolatraba y a quienes más intentaba agradar y aunque su intención siempre fue prestar su ayuda a los que parecían necesitarla siempre fue utilizada, apaleada, insultada, vapuleada y despreciada.

Cuando salía adelante, Justine siempre lamentaba no haber podido hacer más por sus abusadores, captores, traidores y maltratadores, siempre mostraba compasión por los que creía alejados del bien, y aceptaba cada golpe como un castigo divino, como algo que en el fondo merecía por no haber puesto la otra mejilla, por no haber sido suficientemente piadosa, comprensiva, porque si eran malos con ella sería por algo, seguro había alguna causa detrás que lo explicaba y ella no había podido entender, rezaba para en el futuro estar a la altura de las circunstancias. De alguna forma, interpretaba ella, su sufrimiento era de justicia.

A muchos europeos les pasa como a Justine, cuando reciben un golpe buscan una forma de justificarlo, quieren “entenderlo” ¿qué hemos hecho mal? y rebuscan en su conciencia motivos para justificar el maltrato; “es por lo de Iraq“, seguro que ese ciudadano francés que decidió coger un camión  y atropellar a quien se encontraba por el paseo de los ingleses en Niza tenía una buena razón para sembrar tanto terror en tan pocos minutos, “no hemos estado a la altura“, “es una venganza justificada“,…

Poco importa que Francia fuese uno de los más tajantes opositores a la guerra de Iraq, porque aquéllo es algo que quedó en la conciencia colectiva como una componenda de mentiras que arrojó un resultado vergonzoso, quedó fijado en nuestra memoria como una tremenda injusticia, como un error, y lo fue; pero no puede servir  para indefinidamente explicar el dolor que hoy en día los yihadistas tratan de llevar a todo el mundo.

Cualquiera puede ser víctima de un fanático, y este nunca necesita razones para hacer lo que hace, sus actuaciones no provienen de razonamientos, su impulso no es hacer justicia. No, su impulso es hacer daño, la maldad por la maldad, el dolor para su regocijo, ¿tan difícil es ver esto?

Europa sufre el complejo de “mujer maltratada”, el de Justine.

Si pudiéramos acercarnos a esa mujer que ha sufrido maltrato psicológico y físico, que se siente inútil y fracasada, que busca en sí misma la culpa de una situación que ella no ha provocado, probablemente le diríamos: “tú vales mucho, eres valiente, tienes valor por tí misma, eres bella, eres buena, eres trabajadora, te preocupas por los demás, te importan las personas y no hay capacidad humana más grande que la de la empatía”…

Si le habláramos de su maltratador seguro trataríamos de sacarla de su ceguera, convencerla de que no podía hacer más por su acosador, que ni estando más callada, ni más sumisa, ni más agradecida o complaciente hubiera podido evitar las palizas. Le diríamos que ese vil personaje no merecía ni su respeto, ni sus lágrimas, nadie merece vivir con miedo, nadie merece vivir sometido, nadie es quién para atemorizar ni para someter a otros,… Le diríamos que la queremos tal y como es, le diríamos que cuente con nosotros.

¿Porqué no hacemos lo mismo con Europa? ¿Porqué no nos pedimos auto-respeto, dignidad y orgullo? ¿Porqué no nos animamos a levantar la cabeza, a mirar de frente los problemas y enfrentarlos sin miedo, sin culpas?

Porqué no nos decimos a nosotros mismos que vivimos en la tierra de las oportunidades, donde todo el mundo querría vivir, donde se vive en Paz, donde conviven muchas culturas en el respeto mutuo, donde muchos expatriados, donde los que huyen eligen vivir. Somos el continente, la unión de estados, que más coopera al desarrollo de los rincones más desfavorecidos del Planeta, el que más se preocupa por hacer del mundo un lugar mejor. Aquí se garantizan los derechos humanos, seas quién seas vas a tener resguardados tus derechos, aquí existe la tutela judicial efectiva,  se tiene derecho a un juicio justo y a elegir a los que nos gobiernan y por supuesto aquí no hay hordas de radicales armados exigiendo  sometimiento a la violencia.

Europa es un oasis de libertades cuya mera existencia irrita a los fanáticos, aquéllos que quieren imponer su sharia, su desierto falto de humanidad y donde cualquier resto de civilización, si la hubo alguna vez, fue convertido en una anécdota mucho tiempo atrás. Aquellos fanáticos que lapidan al disidente, los que no ofrecen mayor oportunidad que el sometimiento, los que no creen en la igualdad de todos los seres humanos,  aquéllos que no saben el significado del diálogo porque sus conversaciones se articulan a través del terror, del dolor y el sufrimiento.

Esos fanáticos que atentan hoy aquí, son los mismos que empujan a miles de musulmanes a buscar en Europa lo que en sus países es simple y llanamente un imposible. Los que huyen de allí buscan sobre todo un futuro, y más que nada un futuro de libertad para sus hijos, buscan la Paz y las oportunidades que en su país ni siquiera se atreven a soñar por miedo a la represalia de los integristas. Los que los obligan a huir son los mismos exaltados que hoy que miran con recelo Europa los que la quisieran destruir porque significa todo aquéllo que aborrecen, todo aquéllo que ni en un cielo de 7 vírgenes tendrían, el oasis de los principios y valores democráticos frente a la aniquilación del que opine distinto, la discriminación sexual, de castas, política y religiosa, en definitiva, oasis frente a desierto.

Yo invito a verlo así: Europa es sobre todo sinónimo de Libertad. Libertad de expresión, de reunión, de asociación, religiosa… donde todos tienen derecho a educar a sus hijos en igualdad, donde tenemos derecho a que nadie nos imponga una identidad ni racial, ni étnica, ni religiosa, ni cultural, ni lingüística, ni sexual… Donde se tiene el derecho a ser quienes somos, quienes queramos ser, sin imposiciones de ningún tipo, sin miedo.

No nos atacan para devolver una deuda pendiente, nos atacan porque Europa representa todo lo que odian, y sobre todas las cosas la que más odian es la LIBERTAD.

 

 

 

White Paper: Scotland´s Future, debate Salmond vs. Alistair. First Round

25 ag.

Primer Debate previo al Referéndum para la Independencia EscocesaNo son pocas las ocasiones en que Artur Mas, líder de los nacionalistas catalanes se mira en el espejo del proceso escocés para la independencia, aunque Mas, sólo hace patente su envidia en la posibilidad de referéndum que tendrá el pueblo escocés por acuerdo  del Parlamento de Westminster, sin entrar en mayores consideraciones; no le debe interesar a nuestro William Wallace barcelonés, que profundicemos más en el asunto ya que pudiera darse el caso de que Escocia diera una lección de democracia en el sentido contrario al soñado por el Molt Honorable President. Alejándonos de las diferencias legales y constitucionales que impiden esta misma solución, la de la consulta, al pueblo catalán (la CE del 78 no sólo establece la indisolubilidad del estado sino que, en lo referido a términos de consulta,  exige un acuerdo parlamentario para la apertura de esta posibilidad, y es más, esta  está referida a la totalidad del pueblo español y no a ninguna de sus partes) creo que hay muchísimas reflexiones que debiéramos hacer para el contraste de ambos procesos.

Me pregunto si Mas sería capaz de comparar su propio proyecto con el de los nacionalistas escoceses y cómo el Gobierno del Reino Unido está llevando el proceso. En primer lugar, el planteamiento. Mientras que los nacionalistas catalanes (de distinto corte ideológico)  enarbolan diferentes argumentos, muchos sentimentales, otros identitarios; algunos, los más precisos, se refieren estrictamente al ámbito económico… El SNP (partido mayoritario en el Gobierno de Holyrood) se centra en la posibilidad de administrar por sí mismos sus recursos (especialmente el petróleo del Mar del Norte) diferenciándose del Gobierno del Reino Unido. Aún así, podemos encontrar ciertas debilidades comunes entre los nacionalistas escoceses y los catalanes, y puesto que en nuestro país la batalla demagógica está servida, (los buenos y los malos , los catalanes y los españoles…) el proceso escocés más informado, más debatido y más contrastado hace constar todo aquéllo de lo que parece que no se pueda hablar antes de la consulta. En nuestro país, el Sí, no viene condicionado, no está bajo el escrutinio de la opinión pública, se trata de una simple idea de oposición, sin mayor calado, “lo mío pa mí”. No importan los distintos sectores involucrados, económicos y sociales, no se explica un proyecto político económico, no se habla tampoco de la deuda de las cajas catalanas, ni de la participación en el rescate, no se habla de recursos o de pensiones, y por supuesto, dejemos el tema de la divisa… Primero que el catalán decida, “¿Quiere que Catalunya sea un Estado?’ Y si es así, ¿independiente?”  Pero cómo puede uno tomar una decisión sin hablar de todo ésto… ¿Qué tipo de decisión quiere Mas que tomen los catalanes, la que se toma con una opinión desinformada quizás? En el Reino Unido en cambio, hay muchos temas de qué hablar al respecto de la independencia.

El proceso escocés está siendo muy pedagógico,… por poner un ejemplo, en la terminología británica se llama a la hoja de ruta de un gobierno, de una coalición o a un planteamiento estratégico económico o político sobre un asunto concreto, “white paper”. Es en este documento, en el que se desarrollan los fundamentos que promueven la política en cuestión, donde se establecen los requisitos concretos que serán necesarios para llevarla a cabo y donde se formulan los planes para su ejecución. El SNP, ha puesto a disposición del pueblo escocés y británico su “white paper” (Scotland´s future) y  además, se ha prestado al debate sobre lo que en él se recoge, frente al líder de la oposición, el defensor de la campaña “Better Together”, Alistair Darling. Entremos a analizar las claves del debate y a ver si podemos establecer algún paralelismo:

La posibilidad de autogestión y aprovechamiento de los propios recursos. Los nacionalistas escoceses, reclaman el 90% de los yacimientos del Mar del Norte y apuestan porque generarán 54.000 millones de libras en su explotación. Este sector escocés representa el 6% de su PIB actualmente y los nacionalistas pretenden sostener su prosperidad incrementando ese peso con un mayor aprovechamiento propio. En frente, ya no sólo el Gobierno de Westminster sino también las grandes firmas petroleras Shell, BP, AMEC o Wood Group operantes en sus aguas, temen que el nuevo gobierno escocés subiera impuestos a la producción para tapar el déficit de sus cuentas públicas haciendo mella en la competitividad de su explotación en el mercado internacional.

Sector Banca y Finanzas. El propio Presidente del Royal Bank of Scotland advierte del impacto negativo que la independencia tendría sobre el sector financiero. El RBS tiene un capital en un 80% británico, y no dejan de señalar el incremento los costes que vendrían sólo por el cambio legislativo, nuevo régimen fiscal y tributario, dificultades para la financiación, el Presidente del Banco de Inglaterra rechaza la posibilidad de que una Escocia independiente pudiera financiarse con el apoyo de su caja. En definitiva, el proceso de transición se ve con cierto temor, y este sector representa ahora el 15% del PIB escocés (empleando a un 6% de la población activa, unos 148.000 ciudadanos). Financieras, Aseguradoras y otras entidades de Crédito apuntan ya que están elaborando planes de contingencia para el caso de que se diera el Sí a la independencia, para los que tienen en cuenta también la posibilidad de que el Gobierno del Reino Unido se negara a permitir la unión monetaria. Es decir, en adición a los costes por cambios regulativos, se añaden los costes de operar con 2 monedas simultáneamente, costes cambiarios.

Respecto a esta cuestión, el debate hizo constar una de las mayores debilidades de la propuesta, a la pregunta de Alistair , “¿Cuál es su plan B en el caso de no se permita la unión monetaria?” El Señor Salmond no dio una respuesta concreta, divagó dando por sentado que esa era una posibilidad que no contemplaban, insistió el ex Ministro de Hacienda Alistair, “¿no contempla la posibilidad de que el Gobierno del Reino Unido que ya ha manifestado su negativa respecto a este asunto en concreto diga NO a la Unión Monetaria? Cuál es la alternativa?” dijo Alistair , haciendo constar que Escocia se quedaría fuera de la UE si se independiza y tendría que renegociar su readmisión como un país independiente.

El público insistió en su ronda de preguntas, tanto los del NO como los indecisos, querían respuestas claras, pero no quedó clara su respuesta. No es difícil de entender, la campaña por el Sí a la Independencia en toda su extensión, se ha basado en la “Confianza y la Fe”. Confianza y fe que todo buen patriota escocés debe tener en sus dirigentes de cara a la independencia, remarcan que esto es lo optimista.  Enfrentan su idea a la del “Miedo” que dice promueven los unionistas. Miedo a que no les abran la puerta los inversores externos siendo un país nuevo en el panorama internacional, miedo a que no sean capaces de gestionar sus propios recursos, miedo a que no se acepte la unión monetaria, miedo a que no les incluyan en la UE… En frente, los del “Better Together” afirman que lo positivo y optimista es tejer una nueva red de relaciones juntos, apostando por una mayor independencia de Escocia en la toma de decisiones que estrictamente les concierne y con una amplia gama de posibles negociaciones encima de la mesa a las que el gobierno de Westminster no ha dado carpetazo, siempre que la decisión, sea la apuesta por la convivencia.

Los nacionalistas definen de otra forma el optimismo, lo llegan a calificar como ya he dicho de “una cuestión de Fe”. Hacen grandes promesas; garantizan entre otras cosas el sistema de pensiones actual que está en riesgo ya que el Gobierno Británico duda que se pueda mantener el sistema del triple locked a futuro. Una de las preguntas del público fue en esta dirección. Una señora planteaba su preocupación por haber estado contribuyendo con su trabajo a un sistema actualmente inglés y que en el caso de que se hiciera efectiva la  independencia, tendría como gestor y garante exclusivamente al escocés de cara a su futura jubilación. Salmond, aseguró el compromiso con mantener el sistema que el gobierno británico adoptó en 2010, el “triple locked” con 3 puntos de apoyo, cubriendo un  incremento de la inflación, sumiendo la crecida de los salarios y en todo caso con un mínimo de incremento de un 2’5 por ciento anual. A lo que Alistair rebatió,”esa es otra de las promesas difíciles de mantener, no le creo”. Y contestó a la participante en el debate que su contribución al sistema de pensiones es una inversión que no le va a repercutir a ella directamente, ya que su contribución también en el Reino Unido como en España, paga las jubilaciones de hoy, por lo que su jubilación pesará sobre los contribuyentes del momento en que se jubile. Añadió, muy bien traído por cierto, que la población escocesa envejece en mayor medida que la del conjunto del Reino Unido, “hay menos jóvenes trabajando y muchos además, se van, con lo que en el momento de su jubilación y según las actuales tendencias demográficas, será arduo difícil mantener el régimen de pensiones actual”. La defensa de la convivencia, se erige en gran medida sobre el soporte que supone ser una nación grande, con muchísimos sectores estratégicos (no sólo el petróleo) y con una mayor población contribuyendo al sostenimiento de todo el país.   Salmond replicó que una vez más se argumentaba en base al “miedo” y que su gobierno tenia plena confianza y un grandísimo interés en mantener a la población joven en Escocia y asegurándoles un trabajo.

También se habló de la deuda, y de que en el caso de que Escocia finalmente se independice , tendría que asumir la parte que le corresponde, los cálculos son distintos, esto también sucede en España, mientras que los nacionalistas defienden que su parte de cotización al PIB de Inglaterra es mayor y el supuesto de deuda sería un pequeño porcentaje, restando lo que ya es aportado , en frente Alistair invitaba a hacer las cuentas, como ex Ministro de Economía laborista, aseguraba que además de que el flujo de capitales ha ido siempre en ambas direcciones , durante los últimos 22 años ha sido Escocia uno de los territorios más subvencionados del Reino Unido, y que por tanto el cálculo de la deuda que presentan los nacionalistas es tramposo.

Se trató temas como la Educación, Sistema de atención Social,… que a pesar de tener un grandísimo interés para el público no son claves para la decisión, el público quiere saber cómo se van a pagar las facturas y en eso el debate sobre la cuestión monetaria , la defensa de la libra o el euro fueron decisivos. Hoy 25 de Agosto, es el segundo debate antes del Referéndum del 18 de Septiembre, y Salmond prometió traerse estudiada la cuestión monetaria para explicarla más y mejor. Veremos quién gana este debate ante la opinión pública escocesa, yo creo sinceramente que podría apostar por el Better Together, a ver si alguno de los lectores recoge el embite.

Mientras en Escocia se debate de nuevo, a estas horas, un poco más abajo en Europa, los independentistas catalanes deben estar algo abochornados, pocas menciones se han hecho del debate, y por supuesto, no va a entrarse en análisis que pudieran destapar el “white paper” de Mas y sus tropas.  Aquí, parece que hay mucho temor a que se sepa que el “Projecte d´una Catalunya Lliure”, es un proyecto vacío de contenido, en el que no ha habido un profundo análisis hábil para el contraste, cuyo debate, sólo pueden cimentar en el sentimentalismo histórico político mirando al antiguo franquismo y nunca a los años de mayor progreso y bienestar de la sociedad catalana. Sus pilares no van más allá de utilizar la lengua o la cultura, no como hechos diferenciales a defender juntos sino como armas arrojadizas y cuestiones de identidad contrapuestas. En lo económico,  el único argumento son los cálculos sin contraste, porque no hay, ni se dará posibilidad al estudio y debate de las cuentas; no se profundizará en el tema cambiario, ni se pondrán sobre la mesa las negativas que desde Europa se dan al proceso. Y en lo social, si Catalunya todavía tiene atención sanitaria, una educación pública de la que hablar, o unos pensionistas a los que se paga religiosamente el día 10 de cada mes, nadie hará mención sobre quién paga esa factura.

En resumen, lo que no quiere Artur Mas que se sepa es que su “white paper” para una Catalunya independiente, es una hoja en blanco, en la que no sólo no hay nada escrito sino que no habrá nada que leer. Artur y otros independentistas sufren de ese síndrome, el síndrome de la hoja en blanco, el pánico a que de escribir algo en su hoja de ruta,  el resultado no vaya a gustar nada a los catalanes, por eso quieren que se conteste a la pregunta antes de escribir nada en su papel; de otra forma la Independencia se vería como un proyecto perdido, y lo es.

 

La situación financiera actual de Argentina, para Dummies

1 ag.

Si uno va a la prensa económica internacional a informarse de la situación de Argentina, va a encontrarse con muy diferentes interpretaciones. Las más optimistas o benevolentes, tan sólo se refieren a la sentencia del Tribunal estadounidense comandado por el Juez Thomas Griesa y a su total, que no llega a 600 millones. En realidad la situación de Argentina es mucho más dramática de lo que estas interpretaciones llegan a informar o que el Gobierno argentino, sería capaz de reconocer a estas alturas.

La deuda total (no la enmascarada) , asciende a un total de 102.000 millones de dólares desde que en 2001 Argentina se declaró en Bancarrota. Desde entonces hasta hoy (en varios períodos) su deuda fue reestructurada. Ya en 2005/2010 se aceptaron créditos internacionales que subsumían casi el 93% del total de la deuda con la aceptación de unas “quitas”, que en derecho concursal significan, la aceptación de la reducción de una parte de la deuda a cambio de recibir parte de la contraprestación; muchos de los acreedores aceptaron , observando la posibilidad de no percibir el importe total prestado, bien estaba, al menos, recibir una parte (40 /35% en algunos casos) lo que suponía, quitas de hasta el 65% del total del valor prestado.

El litigio que cobra relevancia ahora, es la denuncia por parte de los fondos buitres (también prestatarios del Gobierno argentino) del compromiso de pago adquirido con ellos. Ese compromiso, efectivamente era del 7% del total de la deuda, y se realizó bajo la legislación estadounidense (una forma bastante eficaz de dar credibilidad al compromiso, ya que ningún acreedor internacional hubiese sometido su negociación a una legislación sólo en manos del Gobierno Argentino de turno), lo que significa que la revisión judicial o arbitral de este, se somete a la legislación norteamericana en materia de Contratos e Impagos.

La resolución del Tribunal, ha sido clara, Argentina debe hacer efectiva la totalidad de la deuda adquirida con los fondos buitres. Podríamos regocijarnos de alegría si asumiéramos que la deuda sólo asciende a este 7%, al fin y al cabo es un importe mínimo; pero en realidad, esto sería engañoso y trilero, dada la capacidad de nuestra querida Cristina Fernandez Kirchner y su Gobierno para el juego de “dónde está la bolia”, mejor ser coherentes con la realidad.

El problema que afronta Argentina es que en aquélla reestructuración temprana de la deuda de 2001, Argentina, asumió una cláusula a la que se adhirieron TODOS los acreedores (aquél 93% que aceptó quitas de hasta el 65%) que es la cláusula RUFO (Right Upon Future Offert) incluida en la negociación de la reestructuración original, y según la cual, si el país mejora el pago, de forma voluntaria, a cualquier acreedor, los que entraron en el canje podrían pedir igual trato y echar por tierra toda la reestructuración, significaría que las “quitas” serían ineficaces, por lo que Argentina pasaría a deber la totalidad de nuevo. El plazo de prescripción de esta cláusula es el 31 de Diciembre de 2014, y el hecho de que el Tribunal estadounidense haya resuelto ya al respecto, pone entre las cuerdas a Argentina, quién no puede quitarse la deuda del 35% adeudado a los acreedores con quitas, sin hacer efectivo el pago de los acreedores por fondos buitres (según la resolución del Tribunal) y quién, de hacer efectivo el pago a estos, se vería obligada por la cláusula RUFO a pagar la totalidad al resto de acreedores.

Por todo esto, los analistas económicos internacionales, no saben cómo definir en realidad la situación de impago en la que se encuentra Argentina hoy día 1 de Agosto de 2014. El plazo ha expirado sólo para estos 593 millones, pero las consecuencias de la decisión que Argentina tome al respecto podrían lastrar toda su economía.

Le quedan varias opciones (en esta cuenta atrás, hasta que se le echen encima todos sus acreedores), llegar a acuerdo con los fondos buitres, cediendo y estableciendo una garantía de pago (adelantando parte del total, entendemos que con altos intereses efectivos desde 2015) esto, les daría un tiempo extra hasta la prescripción de la cláusula RUFO. Por otro lado, reestructurar de nuevo la deuda, con la crecida de intereses que tendría y siempre dándose el caso de que encuentren financiación, lo cuál, a estas alturas para Argentina estará arduo complicado.

Nadie ha dicho que vaya a ser fácil, pero el standby y el contrarreloj en el que se encuentra el Gobierno de Kirchner, sin duda si a alguien perjudica es al Estado argentino y por ende a sus ciudadanos. Cristina Fernandez Kirchner

EL DEBATE DE LAS NUCLEARES

12 març

 

residuo nuclear

 Creí tener claro hace tiempo que llegaríamos a ser un país anti-nuclear, vivimos en una sociedad preocupada por el cambio climático, que adopta cada vez más medidas de protección al Medio Ambiente; y resulta anecdótico que un problema tan importante como el de las nucleares  permanezca “en la reserva” de aquéllo  que como sociedad tenemos obligación de solucionar.  El tema vuelve a estar de moda cuando empiezan a conocerse cifras sobre evacuados alrededor de la Central Nuclear de Fukushima I, y claro está, no faltan las voces que se elevan en contra de la mencionada energía al igual que tampoco faltan voces tachando a las anteriores de oportunistas.

 El accidente ha sido catalogado por las autoridades como de categoría 4, esto equivale a un “accidente con consecuencias de alcance local” según la Escala Internacional de Sucesos Nucleares cuyo grado máximo es 7 “accidente grave”, un ejemplo Chernobil. Las mismas autoridades califican el riesgo por el momento “bastante bajo”. Pero el estado anímico de la ciudadanía no es de tranquilidad y no es de extrañar pues resulta imposible borrar de nuestras retinas aquellas durísimas imágenes del desastre de Chernobil cuyas consecuencias siguen causando estragos. Es un miedo real, la humanidad entera deseando que no ocurra otro desastre de semejantes características la misma humanidad que mientras no había desastre, no perdía horas de sueño en estos temas. Siendo así resulta casi imposible no ser oportunista, de no hacerse así del tema nucleares ni siquiera se hablaría; y es una lástima . Porque habría tema para rato, hubo unos años que hablar de la energía nuclear era un tema claro , TODO EL MUNDO EN CONTRA.

Pero eso cambió hace tiempo, entre las posturas que se manejan hoy a favor y en contra encontramos  : “la energía nuclear es  muy peligrosa” frente al “los riesgos cada vez son más bajos”, “la energía nuclear genera residuos radiactivos cuya peligrosidad permanece durante decenas de miles de años y cuya gestión, tratamiento y/o eliminación son cuestiones aún no resueltas” contra el “es posible el almacenamiento sin riesgos y se están investigando nuevas técnicas científicas de reutilización y reciclaje de los mismos residuos”, en términos económicos las dos partes alegan el mismo argumento en su defensa ” el coste de la gestión de los residuos radiactivos en España, según los cálculos de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), será de más de 13.000 millones de euros sólo hasta 2070″  unos lo utilizan para corroborar la necesidad de implantación de nuevas plantas de tratamiento radioactivos nacionales  y los otros para recalcar el gasto que supone para el país.

Así que no es un tema poco debatido aunque hay un claro desequilibrio entre las dos posturas, el lobby de las nucleares ha conseguido presentarlas como energía, limpia, económica, verde y sostenible  y se han colocado como una necesidad de nuestros mercados, y no deja de ser cierto pues el círculo económico en el que nos vemos inmersos nos exige un crecimiento constante con lo que se supone un mayor gasto energético, podíamos preguntarnos en este punto si no sería mejor replantearnos nuestros esquemas productivos, o nuestro modelo de desarrollo invasivo con nuestro entorno; o nos podríamos preguntar cual es el estado de bienestar que queremos el del cubrimiento de unas necesidades más básicas o al que nos enfrentamos ahora, el de la creación  de más y más necesidades artificiales.  Mientras tanto los grupos ecologistas en clara minoría, no consiguen calar en la sociedad se presentan lejanos, no logran identificar sus valores con los de una sociedad cada vez más individualista, no transmiten que su verdadera preocupación debería ser la de todos la consecución de un futuro más respetuoso con el Medio, dan la sensación de querer privarnos de muchas comodidades , decía un amigo “parece que quieran que volvamos a vivir en cavernas”.

¿Cómo podemos tenerlo claro los ciudadanos? Creo que hay una clara tendencia de la ciudadanía en pro de la utilización de la energía nuclear; ante argumentos como la creación de nuevos puestos de trabajo en esta situación la gente es capaz de renunciar a otras cosas más lejanas que a sus necesidades más actuales. ¿No resulta oportunista que se decida sobre esto en una situación de crisis económica? ¿No nos coloca esto en una posición de debilidad ante la industria de los átomos? Me vengo preguntando hace tiempo si perdemos de vista muchas otras circunstancias a parte de las económicas cuando buscamos las soluciones o nuestras tendencias a futuro. Me pregunto si no se pierden de vista valores como el cuidado de nuestro planeta, el crecimiento sostenible, si no se pierde de vista que tal y como vamos podemos terminar con el planeta así como lo conocemos.
No son pocos los informes que avalan que no hay riesgos reales en almacenamientos de residuos nucleares, pero me pregunto si hemos sido capaces de verdad de calcurar dichos riesgos; de verdad somos capaces de “controlar” catástrofes del estilo Japón? ¿No es mucho más seguro trabajar en nuevas técnicas de producción energética? ¿Es suficiente un argumento económico para descalibrar afirmaciones sobre los riesgos que corre nuestro entorno, nuestros ríos, mares, flora y fauna…? Si abandonar la energía nuclear es exclusivamente una cuestión de voluntad política, no deberían al menos garantizarnos que la decisión será política y democrática y no tanto económica. Es irónico que se tenga que abrir debate sobre esto ante una crisis de semejantes características. Pero han de ser muy aprovechados estos debates, habrá que escuchar muy atentamente el sentir popular al respecto y actuar en consecuencia, ¿Será más importante abaratar costes energéticos o preocuparnos por crear otros esquemas de desarrollo económico? NO CREO QUE HAYA MEJOR MOMENTO PARA HACERSE ESTAS Y OTRAS PREGUNTAS.

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