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Anotació

DERECHO A DECIDIR: Bautismo o expulsión.

30 set.

DERECHO A DECIDIR: Bautismo o expulsión.

Allá por el 1492, los Reyes Católicos firmaron el Edicto de Granada con la finalidad de impedir que los judíos siguieran influyendo a través de sus costumbres en la judaización de los cristianos nuevos. La voluntad última era convertir la totalidad del pueblo español en cristianos, eliminando todo aquéllo que por el cruce cultural y social dado en la normal convivencia de ambas poblaciones pudiera contribuir a la pérdida de pureza de los reinos de España, considerados en un todo, como el reino más cristiano de la cristiandad, hegemónico, uniforme y tras el 31 de marzo de 1492, pretenciosamente excluyente.

Bautismo o expulsión, era la alternativa que tenían los judíos del Siglo XV, ese fue el derecho a decidir con que los Reyes Católicos les obsequiaron. En suma, una conversión coactiva, si no abrazaban la Fe que les era impuesta, si no renunciaban a todo aquéllo que amaban, que les era propio, sus costumbres, su lengua, sus cantares, la lectura e interpretación de las escrituras, su calendario, su gastronomía específica para la Pascua, … debían desproveerse de sus viviendas y posesiones y marchar. Dejar de ser lo que eran, para ser otros a los que los cristianos viejos pudieran aceptar. Un verdadero judío, incapaz de renunciar a su esencia, negado a doblegarse, podía marcharse desposeyéndose de lo suyo, de su casa, trabajo y amigos, buscar en otras fronteras cobijo para su identidad rechazada; otro, quizás por temor o por apego, se acogería a una conversión fingida.

Éstos últimos, los cristianos nuevos, no podían dejar que se atisbara en ellos ni una pizca de su pasado judaico, incluso tuvieron que cambiar de apellidos, cristianizarlos. Así de violento y coactivo era el literal del edicto que buscaba la homogeneidad de Fe del Reino. Ni en el vestir, ni en el hablar o celebrar podían conservar una reliquia de su origen, debían comportarse como los cristianos viejos, porque a partir de aquél edicto corrían el riesgo de ser expulsados por la fuerza.

Hoy en Cataluña no querer votar el referéndum, negar su legalidad y exigir fórmulas de respeto constitucional te convierte en un judío que sigue abrazando su fe* a pesar de las exigencias del Gobierno de la Generalidad Catalana. Se conmina al pueblo a decidir, como si verdaderamente tuvieran otra alternativa (como si después de aceptar vivir en la aljama, hubiese terminado la disputa) no la hay, el derecho a decidir es un impás, el aplazamiento del verdadero objetivo, el sometimiento identitario, Cataluña para los catalanes viejos.

Tú podrás defender que se vote “no” como buen converso, persuadido de que es “todo” lo que se pide, un referéndum, convencido de que no tendrás que renunciar a más. Lo defenderás a capa y espada, por el rey Puigdemont y la reina Forcadell y por amor a la tierra en la que vives y trabajas, al fin y al cabo, es un derecho, a decidir. Quizás lo defiendas más incluso que los propios independentistas, en realidad, estás aceptando la antesala de la expulsión, de la exclusión política y civil. Porque ésta presión identitaria, subyace en la vida pública catalana, cuando un periodista criticó las leyes de transitoriedad y le invitaron cordialmente a seguir haciendo periodismo en otro lado, se oculta tras cada multa por no rotular un negocio en catalán (esos negocios que amanecieron pintarrajeados de insultos), se manifiesta en la exigencia del nivel C de catalán para acceder a un puesto público (no importan dos licenciaturas y un máster) o cuando finalmente compruebas que en una reunión de amigos el único que no puede decir libremente lo que piensa, eres tú.

Olvidarás que una vez fuiste ciudadano libre en tus pensamientos e igual en derechos y libertades. Renunciarás a lo propio y abrazarás lo ajeno, deberás hacerlo en público, a gritos si es necesario, si no quieres ser condenado al ostracismo, pretenderás que no se note que no eres catalán viejo, disimularás tu apellido o catalanizarás tu nombre, votando “NO” te estarás poniendo el crucifijo más grande del mercado, pero no pasarás desapercibido por mucho tiempo porque ese crucifijo, mañana, no será suficiente. SHALOM

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MONOS VERSUS IMBÉCILES

24 maig

Quizás lo hayan visto, un vídeo que se convirtió en viral a principios de año extracto del programa “Spy the world” de la BBC. En él, un grupo de científicos introduce en una manada de monos langur un animatronic imitando las características propias de los bebés de la especie y capaz de gesticular y emitir algunos sonidos con el objetivo de engañar a la manada.

Uno de los monos siente curiosidad por el “nuevo” y juguetea con él hasta que por error, lo precipita al vacío. De inmediato, baja a socorrer al herido, lo abraza y lo vuelve a dejar con cuidado en el suelo. La tristeza se adueña de la manada, paralizan su actividad para rodear al “fallecido”, se acercan, lo tocan con cuidado intentando identificar algún signo de vida… Asumen la noticia, está muerto, y la toman como cuando uno de los “suyos” muere, se abrazan unos a otros reconfortándose, gimen, sienten el dolor de la pérdida por un recién llegado al que apenas empezaban a conocer… No hay dudas, es EMPATÍA y es tan natural en esta manada de monos, como en los humanos. Nos sucede lo mismo cuando vemos el sufrimiento ajeno y cercano, hay casi siempre (salvo psicopatías) una respuesta emocional.

El lunes pasado en Manchester murieron 22 personas consecuencia de un atentado suicida. Uno no puede ver las imágenes o escuchar las historias sobre las vidas truncadas sin contener las lágrimas y no podemos porque sentimos el dolor como propio. Nos colocamos en la piel de las familias que no volverán a estar completas, de los amigos que no volverán a jugar con aquélla niña tan hermosa y alegre a quien la madre, en el hospital, tampoco volverá a besar. Se establece una nueva comunidad, la de los que lo sentimos, y poco importa que esto haya ocurrido en el vecindario o en un país vecino. Ya existe cierta comunidad cultural entre los países europeos, pero además, el acto de terrorismo, nos recuerda que también somos objetivos, que ya ocurrió en París, o Niza, o Bruselas… Podríamos haber sido nosotros.

Y tratamos de llevarlo, de asumirlo, cuando aparece el “fiscalizador de la empatía” (cargo ejercido por no pocos imbéciles de manual) que suma las muertes, las reduce a un porcentaje y las relaciona con otros porcentajes de otras muertes, por otras causas, en otros lugares, pero igual de tristes y lamentables.

federicoturpeEMPATIA

El fiscalizador, nos reprocha ese sentimiento empático, “Horrorizados por un 1% de las muertes que hay cada día” como si no se pudiera sentir algo sin hacer constar todo lo que se siente y como si un triste porcentaje pudiera ridiculizar las pérdidas y los sentimientos de muchas personas. El fiscalizador, o el imbécil si lo prefieren, se coloca en un plano superior de moral en que ni la proximidad geográfica, ni la cultural son suficiente para sentir las muertes del primer mundo, ni siquiera que la amenaza sea la misma para nosotros, que seamos también objetivos de la misma. Él no siente ni padece la pérdida de un triste mono mientras no se sienta y padezca la de miles de ellos a la vez. Al fiscalizador le importa la cantidad. Él está por encima de las circunstancias de tiempo y lugar,… Va más allá, nos culpa de ellas, se regocija en la idea de que el terrorismo imparte cierto tipo de justicia divina, la que merecemos los que no mostramos el dolor que nos produce que haya niños famélicos cuando vemos a gente desmembrada en las calles de Manchester. Parece pensar “os quejáis de 22 muertos pues venga el terrorismo a daros más”.

Da igual que lo sintamos quizás de la misma manera, con el mismo horror… para los imbéciles, es más importante poder señalar a los demás. Es eso lo que hace, entona un mea culpa colectivo “nos merecemos los atentados” pero en realidad dice, “os lo merecéis, que YO veo más dolor y más lejos”.

Dret a Decidir que NO (versió en català)

8 nov.

 

  • Que Artur Mas no és el Messies, ni l’Estat propi el paradís.
  • Que un Govern no es pot passar  la legislatura sencera retallant drets als seus ciutadans, destruint pilars de l’Estat de Benestar com la Sanitat i l’Educació (competències autonòmiques) mentre gasta a porrons els diners dels contribuents fent propaganda del seu propi projecte i subvencionant entitats privades afins amb els diners de tots. Que no és de rebut.
  • Que no hi ha motius per a destruir la convivència.
  • Que no hi ha persecució del català, ni persecució de la cultura catalana, ni dins de Catalunya, ni a la resta d’Espanya. Que mai en la història de Catalunya l’accés a la cultura; a la llengua, literatura, … havia estat més garantit per les institucions ni tan recolzat per les lleis; i de ser català i catalanista no té perquè estar enemistat amb ser espanyol.
  • Que no hi ha motius per seguir enfrontant identitats, aixecant murs entre ciutadans. Que és una gran irresponsabilitat del Govern posar uns davant d’altres a: catalans que no se senten espanyols, catalans que se senten tant espanyols com catalans i catalans que es miren al mirall cada matí i no es reconeixen d’una altra manera que com a espanyols. Que les identitats coexistents a Catalunya, els sentiments de pertinença, són molts, Catalunya és diversa, plural, hi conviuen tants sentiments patris gairebé com a individus i que cap govern té dret a enfrontar-les. L’obligació d’un Govern, és elaborar les polítiques necessàries perquè els ciutadans puguin viure en pau se sentin com se sentin, de l’Alt Empordà o de l’Est del Mississippi.
  • Que no es pot passar per sobre de la Constitució i de les lleis per a dur endavant un projecte de divisió perquè això suposaria que la il·legalitat si ve del Govern, és acceptada, i que tot val per arribar als fins anhelats pel Govern de torn . Que no hi ha res més antidemocràtic que passar-se pel folro de la jaqueta la Llei, que és molt perillós i que ens sentim contents i orgullosos que aquesta impunitat no existeixi.
  • Que no creiem les dades econòmiques que manegen els sobiranistes per defensar el “Espanya ens roba”; que la fiscalitat pròpia i finançament catalanes, han estat negociades en multitud d’ocasions pels sobiranistes a Madrid i que de ser desfavorables en algun punt, són els sobiranistes , els que ens volen portar a l’escissió, responsables en un 50%.
  • Que no, que l’argument de la renda més alta o la major contribució fiscal dels catalans a la resta d’Espanya no ens sembla raonament suficient per enarborar la bandera de la ruptura. I que d’acceptar aquest argument (en contra de la solidaritat i igualtat entre ciutadans) no entendríem què impediria a les elits a Catalunya, deixar de contribuir amb els seus impostos al sosteniment de les rendes dels barris o pobles més pobres, que són cada vegada més. Que el campi qui pugui no és la millor manera de sortir de les crisis i que només beneficia els que ja tenen un peu fora, a les elits.
  • Que no, que no ens expliquen el projecte perquè no en tenen, que no es parla del futur de les pensions, ni de qui pagarà la factura del rescat de les caixes, ni es diu que Catalunya seria aliena al projecte comú europeu el mateix dia que es declarés la Independència, que no s’explica el cost per a les nostres empreses els màxims beneficis provenen de les vendes i inversions de la resta d’Espanya.
  • Que no és una convocatòria oficial de referèndum, que això és una altra pantomima independentista.
  • Que no és legal, que no hi haurà garanties ni organismes oficials que assegurin la neteja i transcendència de la votació, només uns quants independentistes voluntaris i voluntariosos, en pro del que es seu, ja se sap. Que l’ANC i altres de les associacions voluntàries a la consulta pro-independència no tenen legitimitat per controlar les dades personals de les persones que assistiran o no el 9N.
  • Que no és un procés electoral decisori del futur de Catalunya, no està reconegut per la Constitució ni avalat per les lleis espanyoles.
  • Que no hi ha motius per anar-nos i sí molts per quedar-nos.

Perquè No, no anem a comprar la moto gripada de l’Independentisme, no creiem en el seu projecte, ni en el procés i no creiem que ningú tingui dret a repartir el carnet del Bon català.

(Para leer en catalán pincha aquí –> https://sinbrujulaysinmapa.wordpress.com/2014/11/07/derecho-a-decidir-que-no/ )

Entre la Dolorosa y el Cristo Llagado

13 abr.

Procesión de Semana Santa

Es hora de vestir mantilla, acudir a misas solemnes y adornarse con las medallas del mérito (o el demérito religioso allá cada cual con su conciencia). El caso es que, más allá del fervor que pueda tener cada uno con la fiesta cristiana que conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, hay algo que provoca un enorme rechazo en una parte de la sociedad y es la comunión que en estas fiestas, se hace patente entre Iglesia y Instituciones políticas del Estado.

Veremos a María Dolores de Cospedal  y Soraya Sáenz de Santamaría en primera fila de la misa televisada, desfilará la benemérita cargando sobre sus hombros  las imágenes talladas en piedra de una Virgen sufriendo la pérdida de su hijo y del propio hijo crucificado; el Presidente del Gobierno seguramente dejará sus quehaceres para mezclar su sentir con el del Pueblo y tomará la Comunión en la Catedral de Santiago (no esperamos menos de él, siendo gallego)  y casi, nos parecerá normal, apropiado y, diría más, lo es.  El Partido Popular, un partido que se circunscribe en sus estatutos como “inspirado en los valores del cristianismo” no hace más que llevar su esencia religiosa a la cuestión política del Estado. Esto dentro del marco regulativo es legal, una formación política, asociación, etc. puede perfectamente identificarse con una doctrina religiosa y encontrar amparo legal para desarrollarse como sujeto de derecho activo en la sociedad, haciéndolo constar.

Pero hay una cosa que rechina en toda esta parafernalia, y es el papel que los partidos políticos de izquierdas desempeñan todavía a día de hoy. En la mayoría de nuestros pueblos y provincias, alcaldes y concejales de todo color político marcan el mismo paso en la procesión que los monaguillos y los sacerdotes, no sé si por un malentendido marketing político, por imagen o para acercarse a una parte del electorado que evidentemente es creyente y así ejerce, convirtiendo en permanente e inmutable una situación que dista mucho de lo que deberíamos favorecer, alejar la religión católica de las Instituciones  democráticas.

A pesar del palpable declive de la Iglesia y de la acuciada indiferencia que se profesa por una gran parte de la ciudadanía a esta institución, la Iglesia española está acostumbrada a tener una posición hegemónica en la toma de decisiones políticas que debieran ser ajenas al hecho religioso (desde la educación hasta la regulación del aborto, por poner dos ejemplos frescos). Sin duda las causas del declive religioso no pueden ser achacadas solo a la falta de educación de la juventud, sino que son más profundas. Una de ellas es el desprestigio de la Iglesia por culpa de comportamientos éticos que contradicen sus propias doctrinas. Es insostenible que alguien predique la pobreza y el desprecio de los bienes materiales cuando vive en un palacio suntuoso. Lo que está pasando en España es un proceso de secularización. Cada vez la religión tiene menos poder en las sociedades europeas y eso puede ser muy positivo si sabemos gestionarlo. Cuanta menos religión, más libertad y progreso. La mayoría de los jóvenes simplemente ignora la religión, y los que la conocen no dejan de encontrar diferencias entre lo que consideran normal y los mensajes que la  Iglesia sigue predicando, por ejemplo, cuando un obispo habla sobre sexualidad o cualquier otro tema social, expresa una moral que nada tiene que ver con la forma de vida de la mayoría, incluso entre los que dicen ser creyentes.

La sociedad ha avanzado mucho alejándose del hecho religioso y de sus prescripciones morales en la elaboración de las Leyes que favorecen una sociedad más igualitaria (evidentemente en Legislaturas socialistas, no lo perdamos de vista). Pongamos un ejemplo  del contraste social con la moral católica, en el que se evidencia que la distancia es más que patente; la semana pasada , el obispo de Málaga decía esto a tenor del Matrimonio Igualitario “El matrimonio no está reflejado como varón y hembra, luego puede ser cualquier cosa: un hombre y un perro, un anciano y un bebé” dijo en su sermón enfadado porque el propio Tribunal constitucional hubiese rebatido cada uno de los puntos que el PP y otros partidos políticos en defensa de la moral católica habían argüido para derogar la Ley.

Bien, este espíritu combativo y reaccionario (tanto de la Iglesia como del PP y otros)  nos trae a la memoria la España de hace 50 años (o más), la España del Franquismo, en la que Gobierno y Confesión Católica formaban un totum revolutum indisoluble, como un matrimonio católico.

Resulta estridente que a pesar de esta lejanía, partidos como el PSOE no hayamos profundizado más en la brecha, no con intención de hacer frente a la idea religiosa de cada uno (Católica, Musulmana, Budista, Judía,…), nunca, si no con la intención de hacer realmente igualitaria y justa la situación de la confesión católica con el resto de confesiones que se practican en el Estado, y posicionarla en el lugar que le corresponde, que no es ni debe ser una posición pública sino privada. La religión es un hecho individual, personal, e intransferible, la libertad de culto o libertad religiosa es un derecho fundamental que se refiere a elegir libremente su religión, de no elegir ninguna o de no creer o validar la existencia de un Dios y poder ejercer dicha creencia públicamente, sin ser víctima de opresión, discriminación o intento de cambiarla, garantía que supone algo muy distinto a la clara imposición de una moral sobre el resto.

¿Llegaremos a ver al Estado español como un Estado laico?

Es muy probable  que no, al menos en un corto o medio plazo de tiempo. A pesar de su decadencia, la religión conserva una importante influencia en España. La Iglesia católica tiene un enorme poder económico y político, especialmente dentro del PP y también en CIU y el PNV (partidos mayoritarios con esencia eminentemente católica y cristiana). España, en su constitución, se declara como un estado aconfesional, aunque si  se profundiza en el marco regulativo en general, la Iglesia católica viene ostentando un estatus diferenciado y preferencial,  que va desde la Educación, hasta la Tributación de Bienes y Patrimonio, pasando más recientemente por la elaboración de leyes o siendo sujeto pasivo de subvención a cargo de las arcas del Estado, la situación se eterniza y crece la desesperanza  al comprobar que, cuando ha gobernado, el PSOE tampoco ha querido avanzar en un modelo laicista por miedo a molestar a sus votantes católicos. En un sentido estricto, la condición de Estado laico supone la nula injerencia de cualquier organización o confesión religiosa en el gobierno del mismo, ya sea, en el poder legislativo, el ejecutivo o el judicial. En un sentido laxo, un Estado laico es aquel que es neutral en materia de religión por lo que no ejerce apoyo ni oposición explícita o implícita a ninguna organización o confesión religiosa.

Hay quien todavía defiende que la única Iglesia que ilumina es la que arde, pues bien, yo no considero alternativa una nueva “Quema de los conventos” pero si han de encenderse Cirios Pascuales, que lo hagan en manos de quienes no tienen que representar a todos los ciudadanos. Decía Jorge Luis Borges, “Israelitas, cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad, pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él, ya que destinan todo lo demás, en número infinito, a premiarlo o castigarlo”. Entre la Dolorosa y el Cristo Llagado, seguimos mirando a una sociedad del pasado, MIREMOS AL FUTURO.

¿Engañados? No lo creo.

13 juny
¿Engañados? No lo creo.
Yo no creo que los votantes del PP se hayan sentido engañados, más bien creo que debieran tener algún tipo de peso sobre sus conciencias. El PP miente constantemente, enmascara, disfraza sus acciones políticas, enmarañan el panorama social con sus corruptelas y allá donde estas son más evidentes, resulta ser el partido más votado; será porque lamentablemente, en nuestra sociedad las políticas populistas, el mensaje de la diferenciación social, la creación de frentes entre la ciudadanía y el enredo, resultan tener más audiencia que cualquier otro discurso.
Las políticas económicas que ahora sufrimos nos las autoimpusimos como sociedad en los últimos comicios, ¿Quién podía pensar que el PP iba a invertir en políticas sociales, en educación, en sanidad? NADIE. Esta no es una política liberal, por ideología es opuesta al ideario Popular.
 Sin embargo esta otra política del PP… la de los Grandes Eventos (para que vengan los ricos y disfruten), las Mega-Construcciones (para crear algo totalmente absurdo e imposible de mantener pero llenarnos bien los bolsillos),  la de restricción de derechos a la población inmigrante (para que los españoles mantengamos nuestra sanidad), la de el favor a los grandes empresarios en frente a los derechos sindicales conseguidos en 30 años (para que todos tengamos trabajo aunque sea exclavo) la de limitación del derecho a decidir de la mujer embarazada, impugnación de la ley de matrimonios homosexuales,… Esto sí que cala en nuestra sociedad…
TRISTEMENTE SI.

Carta al Director de “El País”. ¡¡¿¿Perdón??!!

8 ag.

Motivado en este artículo de Ruth Toledano sobre el desalojo de Sol y el Parque del Retiro (El país, viernes 5 de agosto 2011): http://www.elpais.com/articulo/madrid/Perdon/elpepiespmad/20110805elpmad_3/Tes

(Libertad de expresión y límites exigibles)

 

La Libertad de Expresión es una de las garantías del buen funcionamiento de nuestro Estado de Derecho, pues ella supone que la información circula adecuadamente contribuyendo a una opinión pública formada y por tanto, a una mayor libertad a la hora de ejercer otros derechos políticos. Pero podríamos decir, que la Libertad de Expresión es la más sufrida de las libertades, cualquiera tiene una opinión y por supuesto, todo el derecho a expresarla. Pero, una opinión puede perder su inmunidad cuando las circunstancias en que se expresa son potencialmente susceptibles de lesionar los derechos de un individuo o colectivo; pues no puede ser tutelado nuestro derecho a expresarnos cuando insultamos, o cuando realizamos una pintada en una pared sin autorización de su titular; ni puede ser respaldada la opinión que segrega, siembra intolerancia o supone una apología de discriminación, o la que suponga una injusta acusación, una violación del Derecho a la intimidad personal de todo ciudadano o cualquier otro derecho tutelado en nuestra Constitución. Es por esto que la Libertad de expresión debe ejercerse con responsabilidad en nuestro Estado de Derecho, con una responsabilidad mayormente exigible a los que hacen de la difusión de la información y opinión su profesión , su medio de vida, en definitiva, a los periodistas, periódicos, a otros medios de comunicación, y demás profesionales de la información. Son comunes los errores de los ciudadanos en el ámbito de la expresión de la opinión; pero no debieran serlo tanto en el ámbito del ejercicio periodístico de la misma.
Somos los lectores, los destinatarios de estas opiniones, los que debemos ejercer la primera selección de aquello que consideramos positivo a la formación de nuestra opinión y a pesar de contar con otras herramientas más jurídicas para la defensa de lo propio, el ejercicio adecuado de la misma Libertad, la de Expresión, nos debe llevar a ser críticos con ella se exprese por quien se exprese y allí donde se exprese; como dijo Séneca “A la opinión y a la fama, démosles su lugar debido”. Y a eso queremos proceder en la presente carta, que aunque motivada por un artículo en concreto, debiera llamar al análisis clínico de todas cuantas opiniones nos llegan a diario por la multitud de medios, debiera convocar a la reflexión sobre las fuentes desde las que nos informamos y aquellas a las que les damos credibilidad. Yendo al tema que me extiendo, el pasado viernes en la edición de Madrid de este periódico, se titulaba no con poca exageración “¡¡¿¿Perdón??!!” a un artículo que venía a hablar no con escaso dogmatismo indignado, de la intervención policial, institucional y papal en el desalojo de la Puerta del Sol y de la Acampada del Parque del Retiro. En el mismo artículo, se venía a proclamar el espacio público madrileño referido, como símbolo mundial de un nuevo sistema político, que puesto que no se dan más señas, pasamos a llamar “Quinceemísmo” y cuyas consignas nos gustaría poder aquí reflejar para el conocimiento de todos; pero como digo, aunque ya dispone de simbología, el nuevo sistema todavía no está definido, lo que no es óbice para que a pesar de no ser un claro concepto, en su defensa, se pueda incurrir en multitud de inconveniencias opinio-periodísticas. La más importante de las inconveniencias democráticas del postulado en cuestión (no lo podemos llamar de otra forma por la pretensión doctrinal que el artículo tiene de principio a fin), aquélla inconveniencia que resume todas en una, es la belicosidad del escrito, la provocación, la incitación al enfrentamiento, la división en bloques contrapuestos: los que están 100% de acuerdo en todas y cada una de las acciones del Movimiento 15M y los que no, los que quieren que venga el Papa de Roma y los que no, los que ejercen su derecho a manifestarse en las plazas y los que piensan en reunirse para encontrarse en su Fe, los que se sientan en una plaza a indignarse y los que tratan de proteger el Derecho de todos los ciudadanos, de transeúntes y comerciantes, de jóvenes y mayores, de perros flautas y de cornetas del apocalipsis, de todos.
El sectarismo de la indignación es tan negativo para nuestra sociedad como todas las demás intransigencias, y la intolerancia no puede ser un hilo argumental a un artículo de difusión respetable. No se pude construir una sociedad mejor desde posturas tan negativas, desde posiciones tan radicalizadas, desde faltas de entendimiento tan forzadas. No estaremos edificando una sociedad más justa, más igualitaria, más tolerante; en definitiva, mejor, desde razonamientos tan cerrados.
Deberíamos utilizar nuestra libertad de expresarnos para encontrar puntos de encuentro, sobre todo, los que tenemos una perspectiva progresista de la sociedad; debemos ser sumamente exigentes con nuestras formas de recabar información y de expresarla, y ser sumamente críticos con los abanderados de las causas que solo saben entorpecer el diálogo. Debemos empezar ya a tutelar esa información que nos llega, porque somos sus únicos destinatarios y los beneficiarios de una ejecución correcta de las libertades de información.

¡¡¿¿Perdón??!! No perdóneme usted, me parece que estas no son formas.

NO ME REPRESENTAN

17 juny
A los indignados los políticos “No les representan” .

  Este es el grito de guerra del grupo de “indignados” del 15M, con él pretenden simbolizar su descontento con los políticos y constituye la banda sonora de los recientes acechos callejeros a cargos públicos -en Madrid, Valencia, Zamora o Barcelona, Alicante, Logroño- paralelos a protestas ante sedes parlamentarias, como la que se desarrolló ante la Cámara catalana y que concluyó con varios arrestados, unos cuantos políticos acosados, zarandeados, increpados, escupidos,… En todos estos actos ha sido lema común contra los cargos públicos: “No nos representan”, pero más allá de lo festivo de los lemas o pancartas, la fotografía que queda en nuestras retinas es LAMENTABLE.

    Recientemente se han encadenado acechos en las calles impidiendo la libre circulación de los políticos (que parece tengamos que recordar, son personas con los mismos derechos que los vocerosos impertinentes), se les han tirado objetos, se les ha perseguido desde sus puestos de trabajo hasta sus propios domicilios (dotados por nuestra norma constitucional de un derecho de INVIOLABILIDAD) … se les ha insultado insistentemente; en definitiva, se han pasado todas las “líneas rojas” de las que ellos mismos hablan. Los “miembros portavoces” se han apurado en rechazar los comportamientos de inmediato, “estos comportamientos no son los que esperamos de los compañeros implicados en el Movimiento”… pero en mi opinión esto no es, ni debe ser, suficiente.  

    Son muchas las “fobias” que el Movimiento en sí presenta, muchas aversiones muy focalizadas (empiezo a pensar que  tengan estos miedos un carácter enfermizo e irreversible); ya no nos quedamos en los partidos mayoritarios, ya no nos quedamos en el NO LES VOTES inicial; a día de hoy, se ha sometido a políticos de partidos minoritarios, como al Sr. Cayo Lara, a un acoso y derribo exagerado y totalmente injusto, a una limitación de su derecho y a la vez deber político, de defender las causas por las que su partido trabaja, aquéllas por las que llevan propuestas al Congreso; se le gritó el ya tan extendido “no nos representas”, se le llamó “oportunista”,  limitaron sus movimientos rodeandole en una muchedumbre acalorada y maleducada…, cuando intentó expresarse, se le echó una botella de agua encima… (La Asociación anti-desahucios que trabajaron la familia libanesa afectada por esta ejecución hipotecaria, ha corroborado que el representante de IU no ha participado exclusivamente en esta actuación sino que lleva meses acompañando a la Asociación y nunca llamó a la prensa.) En definitiva vergonzoso. 

Frente a este tipo de actuaciones totalmente fuera de lugar, solo nos debería quedar el más firme rechazo hacia cualquier agresión, coacción, insulto o actitud violenta empleada por grupos minoritarios violentos, y quedarnos con la legítima y pacífica ola de indignación que ha recorrido las ciudades españolas desde el pasado 15 de mayo. Pero siento decir que lo que se ha hecho en contra de estas deplorables manifestaciones de violencia NO HA SIDO SUFICIENTE, los movilizados deben tomar nota y no reincidir en estas actitudes que socavan su credibilidad y marcan una deriva abiertamente antidemocrática (ya son varias las “cagadas” no me vale buscar tipos con camisetas rojas en vídeos en que se trata esquivar culpas, ni conspiranoias sobre la actuación de la Policía que sea o no sea correcta, está restringida, será analizada, estudiada y se les exigirán las mejores actuaciones o las responsabilidades correspondientes como representantes de la ley que son, no son pocas las veces que se inician expedientes disciplinarios de oficio).

     Si bien algunas de las propuestas del movimiento 15-M contribuirían a la mejor representatividad de la democracia, una mayor participación y toma en conciencia de la ciudadanía frente a muchos problemas… Impedir el funcionamiento de las instituciones democráticas, las únicas que representan legítimamente a la MAYORÍA (recuerdo así 30 millones de españoles que se sienten representados por políticos en las instituciones), es entrar en una peligrosa vía AGRESIVA / COERCITIVA / COACTIVA…

     Ahora es hora de aplicar la ley y de hacer respetar los derechos y las libertades de TODOS, y la participación en un delito contra la libre actuación y libertad democrática, está dañando no sólo a los  cargos políticos que personalmente han sufrido el acecho sino también a aquellas personas que con su voto les elegieron para que les representaran. Debemos defender las instituciones democráticas, comentarios como los que se multiplican intentando desviar la atención a otras circunstancias no responsabilizándose como se debería del daño que se hace y se sigue haciendo, no hacen más que contaminar el ambiente y yo no puedo participar de nada parecido a esto. 

      A mí me representa el Parlamento, elegido por la mayoría de ciudadanos de este país, a mí y a una aplastante mayoría de personas que pese a no acampar en una plaza depositaron su voluntad en las urnas, eligiendo a las personas que con su trabajo decidirían las acciones políticas de este país, ESTO PARA MI ES DEMOCRACIA y me parece tanto o más legítimo que unas manifestaciones que, de no pasar de la ETAPA REUNION, no van a servir de nada, y que si no son capaces de encauzar todas sus fuerzas, lo que van a terminar haciendo es deslegitimarse.

     Aquí en Madrid Tomas Gomez ha propuesto hacer una comisión de acercamiento al Movimiento, Esperanza Aguirrre lo rechazó, pero como consecuencia de esta propuesta se plantean muchos interrogantes: si contamos que sean 50.000 indignados en todas partes (cifra dada así al tuntun pues no es lo mismo contabilizar votantes que “indignados”), el PACMA (partido antitaurino contra el maltrato animal) cuadruplica esta cantidad, se presentan a elecciones y no consiguen representación, hacen una labor de concienciación ciudadana tan válida como las del 15M, también convocan manifestaciones y tienen unas propuestas MUY CONCRETAS;  ¿no tienen también derecho a que se realicen reuniones o Comisiones de evaluación de sus políticas o sus pretensiones? ¿Y el resto de partidos que no extraen la suficiente representatividad para el juego democrático? ¿tienen estos menos derechos que DRY o MANOS ARRIBA ESTO ES UNA ATRACo? Yo sinceramente pienso que no, pienso que el éxito o la derrota del movimiento dependerá MUCHO (si no totalmente) de lo que consigan físicamente, materialmente, lo que pueda ser visto por la ciudadanía como una REAL Y VERDADERA ACTUACION DEMOCRATICA … Las soflamas son muy válidas para las manifestaciones, aquello de TU BOTIN ES MI CRISIS da mucha vida a una concentración de personas, pero lo que se espera, no es esto.

     Creo en la ley, creo en el ejercicio de los derechos políticos, creo en manifestarse política  y pacíficamente y no creo que ningún grupo (se manifieste o no en las plazas) esté por encima de los derechos y libertades del resto de ciudadanos. 

POR ESTO A MI NO ME REPRESENTAN.

Apolíticos que hacen política

18 maig

La desazón social, el agravio imperante en estos días hacia la clase política, ése descontento ciudadano generalizado consecuencia de la situación de crisis, el aumento del paro, la agitación partidista en temporada electoral… llevan a nuestros conciudadanos a querer desentenderse de la política, a autodefinirse como “APOLÍTICOS”, colocándose en una posición de enajenación ideológica a través de la cual pretenden hacer visible su desentendimiento respecto a las circunstancias, su enfado con los gobernantes o simplemente (bajo mi punto de vista) canalizando todas sus fuerzas con una rebelión muy digna pero errónea en los términos. Pues no se puede hacer política, considerándose apolítico.

Vayamos por partes, se hace necesario conceptualizar cada una de las premisas invocadas para explicar este maravilloso fenómeno de revolución social  aunque terminológicamente equivocado. Entendiendo la palabra “política” como “la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad, o como el proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo” daríamos por supuesto que un “apolítico” es una persona carente de ideología, alguien incapaz de emitir un juicio de valor ideológico (valga la redundancia) sobre todas y cada una de las cosas que vayan a dirigir la acción de un Estado; leáse política ambiental (decisiones sobre desarrollo sostenible, restricción de la contaminación, reciclajes, energías,…) política económica, financiera o tributaria (decisiones que afectan a el ciudadano en sus bolsillos y al país en las arcas del Estado), políticas sociales (promoción de la igualdad de oportunidades, subvenciones a colectivos perjudicados, atención a desempleados, becas,…), política exterior o internacional, educativa, sanitaria… Es decir, TODO!

Hablaríamos de ciudadanos despreocupados, pasotas, ajenos a las decisiones que se tomen sobre todas las áreas de sus vidas, desafectos de opinión (o al menos de una que quieran defender ante los demás y ante el poder establecido) y estaríamos mintiendo sin saberlo. Nadie es ajeno a todo.

Los movimientos ciudadanos que en estos momentos encabezan revoluciones necesarias y obligatorias desde el punto de vista político, no hacen más que representar muchas identidades preocupadas por la situación, que buscan defender cambios en el sistema que consideran injusto por medio de la crítica y la condena a la corrupción, a la desigualdad en nuestro régimen electoral, a las decisiones económicas o laborales tomadas para la salida de la crisis,…Y siendo así, esta revolución no puede tener otro nombre y apellido que el de REVOLUCIÓN POLÍTICA.  

Otra cosa es que exclusivamente en cuestiones de “marketing” o de “autobombo”, no se quiera utilizar la terminología correcta pues sería como reconocerse parte del problema, sería como decir que aquéllo que se reprueba, aquéllo que se pretende censurar es lo mismo que se pretende hacer, cambiar unos políticos por otros, el “quítate tú que ya me pongo yo” algo que por supuesto no sería bien recibido… Tratamos de dar mil vueltas a las cosas, utilizando palabras distintas pretendiendo camuflar realidades que nos son incómodas, valgan de ejemplo aquí los rodeos que nuestro Presidente Jose Luis Rodriguez Zapatero dió hace unos años evitando decir la palabra “CRISIS” y cómo se le criticó muy justamente después. Llamemos a las cosas por su nombre, los movimientos ciudadanos son formas que garantiza nuestro sistema democrático de hacer política (política fuera de partidos pero política al fin y al cabo).

Si lo que queremos son cambios vayamos a por éllos.  Si lo que condenamos es la corrupción pidamos una legislación penal más estricta, pidamos que las condenas sirvan para amedrentar la voluntad de algunos políticos de hacerse un chalet en Las Baleares a costa del contribuyente, pidamos que se restrinjan privilegios si así lo consideramos o decidámonos a llevar al Parlamento una iniciativa legislativa popular sobre las hipotecas, pidamos una reforma electoral si la consideramos injusta,… tenemos armas para hacerlo, impliquémonos …SEAMOS MÁS POLÍTICOS DE LO QUE SOMOS, Y SOLO ASÍ LO CONSEGUIREMOS.

Os adjunto para la reflexión un pequeño artículo de un grande: El peor analfabeto es el analfabeto político – Bertolt Brecht

 El peor analfabeto es el analfabeto político.No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.

No sabe que el costo de la vida, el precio del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.

No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Bertolt Brecht

EL FUTURO ES NUESTRO

15 maig
Nosotros decidimos hacia donde vamos
Decidamos adónde queremos ir y vayamos.

 

El futuro es nuestro, con esta premisa deberíamos encarar estos momentos de crisis tanto económica como social y política. Es difícil conseguir mejoras y cambios verdaderamente importantes si no somos capaces de plantearnos la responsabilidad que nos atañe  sobre el futuro de nuestra sociedad.

De la misma manera que los logros del pasado la derrota del franquismo, la transición a la democracia, la creación de un nuevo estado de libertades y de servicios a los ciudadanos, la consecución de nuevos derechos sociales,… no son un logro exclusivo de los políticos sino que son una conquista de todos y cada uno; de la misma manera las crisis, la falta de implicación, el derrotismo ciudadano, la desmotivación social,… son también nuestra primera responsabilidad. Todo aquéllo en lo que un día avanzamos no se hubiese producido sin la suma de voluntades, sin la colaboración, sin el esfuerzo diario, sin la capacidad de dar relevancia a lo verdaderamente importante para construir un futuro mejor, ¿Porqué no somos capaces de colocarnos ahora en la posición de agentes de cambio?

Si en su día pudimos superar viejos conflictos, si fuimos capaces de aportar en el pasado lo mejor que teníamos luchando contra aquéllo que considerábamos injusto ¿Qué nos ha inhabilitado ahora para hacerlo? ¿ para poner en nuestros objetivos las futuras soluciones? No se puede dejar en otras manos lo que debería estar en las nuestras. El crecimiento del desencanto debería ser un síntoma que nos llevara a movilizarnos, debería llevarnos al rechazo de algunos discursos derrotistas e interesados que pretenden manejarnos a su antojo (cuanto más desmotivados más manejables), deberíamos ser críticos y participativos; implicarnos porque de otra manera no habremos formado parte en la toma de las decisiones que más nos afecten y lo pagaremos. Son muchos los aspectos en los que deberímos cambiar nuestra sociedad, desde la toma de decisiones económicas, reformas sociales, laborales, de inmigración; hasta las decisiones que tengan que dirigir políticas como la medioambiental, energías renovables, consumo,… o la base más ideológica de la política, pensemos en una gobernanza laica, consecución de mayores cuotas de igualdad,  las formas de cooperación internacional o el rechazo a la violencia de todo tipo.

Siendo como son las crisis oportunidades de cambio, reclamemos esa oportunidad como nuestra. Neguémonos a excluir esfuerzos, neguémonos a buscar los culpables fuera. Confiemos en las personas, algunos mensajes a los que nos exponemos suponen el rechazo de lo ajeno, de lo que nos es extraño, de aquéllos que no conocemos, tratan de incrementar el miedo entre la gente, tratan de establecer diferencias y separaciones artificales entre nosotros como si hubiese diferentes clases de ciudadanía, como si en la unidad no estuviese la fuerza,  y de ésta manera sólo nos presentan como buena una forma de evolucionar “la de unos pocos” la de ésos que se colocan por encima de los demás creyéndose con derecho a decirnos cómo vivir o la sociedad que deberíamos crear.  Pero éso sólo ocurrirá si no tomamos parte, porque el futuro es nuestro y nosotros decidimos si lo construimos o dejamos que otros lo hagan a su antojo.

P.D.- Os comparto una frase que vi una vez en una pared pintada: “Si peleo puedo perder, si no lo hago ESTOY PERDIDO”.

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