Arxius | 3:01 am

Los del carril de en medio.

17 maig

patxi

No soy ninguna grupie ni me va el cargo en ello, no tengo el fervor de los creyentes ni el de los soldados, soy una simple militante de base, cierto que de aquí y de allá (si esto es algo especial) de Valencia, Euskadi, Madrid y quizás cuando pase el Congreso fiche en Mallorca, quizás dependa del Congreso que fiche o no… Se verá, pero como es momento de opinar y nunca tuve complejo de hacerlo, lo voy a hacer aquí, en unas líneas sobre el proceso de primarias y la elección del próximo 21 de Mayo. No creo que deban ser mártires, ni eternos ganadores.

No, yo no creo que se tenga que ser Doctor en Económicas para ser Secretario General del PSOE, tampoco creo que sea fundamental representar la agrupación con mayor fuerza militante. No creo que deba ser mártir, ni eterno ganador, en realidad no creo que ninguno lo sea.

POR ESO VOTARÉ A PATXI.

No quiero hablar de currículos o de fuerza orgánica,ni de dimes y diretes; ni de diciembre, junio u octubre; ni siquiera del debate, quiero hablar de COMPROMISO. He militado en Euskadi en los tiempos en que un simple concejal en la oposición en un municipio de la margen derecha o izquierda o más allá, iban escoltados porque los mataban. Nos mataban a los socialistas, sólo por serlo, de un simple concejal a un secretario general de una agrupación de 60 militantes llevaban escolta: para ir al cine, para ir al Eroski, para ir a la universidad quien estuviera estudiando, para salir a cenar con la familia o de poteo con amigos.

Patxi López tenía que llevar escolta por ser socialista mucho antes de que Pedro terminara la universidad o que Susana se alzara como lideresa de esa gran federación que es el PSOE andaluz. Nadie le obligó, es cierto, ni a él ni a muchos, pero el mero hecho de que lo hicieran, el hecho de ser socialistas donde solo por ello te matan para mí tiene mucho más valor que todas las carreras universitarias y que todo el aparato orgánico. Su papel como secretario general del PSEE fue construir un partido fuerte en torno a su liderazgo y con un equipo de gente muy capaz, resultó en el partido que posteriormente ganó las elecciones al PNV y lo hizo bien, y el hecho de que lo hiciera bajo amenaza de muerte es en sí mismo un acto de heroísmo. Tuvo que pactar con ambos lados del acto parlamentario y no tuvo ningún reparo en hacerlo, quizás por que su candidatura ya representaba la lucha contra el sectarismo, o quizás porque la palabra demócrata cuando se dice en Euskadi tiene más peso.

Que presentara su candidatura fue para muchos un alivio, otro acto de heroísmo (que aquí hay muchos buenos, buenísimos, pero son pocos los valientes que viendo la situación, dan el paso), lo celebramos porque, al menos, teníamos opción los que no considerábamos que se tuviera que optar entre uno u otro frente, los susanistas y los pedristas. Había una opción que encarnaba la mediación, la conciliación, el ni estos son tan buenos ni los otros tan malos. Una tercera vía, el carril de en medio. Estaba la opción de ponerse a trabajar como alternativa a las lapidaciones internas. Lo expresó muy bien en el debate. Tiene un PSOE en la cabeza en el que cuentan los militantes pero que no son utilizados para refrendar actos del Secretario General de turno, defiende la participación y por eso cree que esta no puede ser intermitente, entiende que hay que darle seguridad jurídica a la toma de decisiones y por eso quiere que se incluyan modificaciones en los Estatutos. Asume la potestad de control de las federaciones y su representación en el máximo órgano entre congresos, el Comité Federal, y que éste no puede ser una camarilla de sostenedores de un Secretario general que se equivoca, que da bandazos, que no asume responsabilidades o que pretenda convocar procesos poco garantistas que aseguren su perpetuación en el cargo.

A pesar de ello hoy, le piden que se retire pero no lo hará porque un socialista vasco no se retira, no da una batalla por perdida, se lleva los golpes, se quita el polvo de encima y vuelve a la batalla. Con orgullo, dignidad y respeto por las siglas, Patxi como muchos otros socialistas se repondrá y seguirá apostando por el partido y la sociedad en la que cree y lo hará con su mejor talante, lo hará participando en el debate de la ponencia, y poniéndose manos a la obra con lo que pueda. Y yo lo votaré aunque me llamen unos cómplice y otros idealista, esos que hacen cálculos y que al final no se atreven a defender lo que creen porque no les dan las cuentas, y probablemente sigamos inmersos en el frentismo pero yo no habré colaborado a ello. Seguiremos discretos, humildes y conciliadores, seguiremos apostando por un partido focalizado en la sociedad y no en sus batallas internas, por el entendimiento y la voluntad de llegar a acuerdos,… quizás sea porque esto debería ser un Secretario general del PSOE.

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